Las empresas productoras de RCD se enfrentan a los mismos “cuellos de botella” una y otra vez: documentación, trazabilidad y control en obra. Así pueden evitarlos
La gestión de los Residuos de Construcción y Demolición (RCD) sigue siendo uno de los puntos más sensibles para muchas empresas productoras: no por falta de voluntad, sino por fallos repetitivos en el día a día (obra, almacén, logística, subcontratas) que terminan en sobrecostes, incidencias y, en el peor de los casos, sanciones. El marco normativo exige control documental y trazabilidad de los traslados, además de una gestión orientada a la prevención y la valorización. Los problemas más comunes (y por qué se repiten) 1) “Papeles sueltos” y justificantes imposibles de cuadrar Albaranes, contratos con gestores, pesajes, certificados de tratamiento, fotos, hojas de seguimiento… Cuando la información está repartida entre WhatsApp, correos, carpetas y Excel, el resultado es previsible: faltan documentos, se duplican, o no encajan con el residuo/obra correctos. La trazabilidad y la conservación ordenada de la documentación es una obligación clave para el productor/poseedor. Cómo e...